Trance de conciencia

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Salves dioses vehementes de las oscuras hidras y las diabólicas mentes, salves seres del sur y de las sombras tiernas que enmudecen la luz. Salve a ti proteo, Dios del fuego y emperador malévolo. Te conjuro con una gota de sal, aquesta lágrima oscura derramada en mi copa impura. En la sangre más indigna, en el beso de judas, en la falsa trompeta, en el lascivo anacoreta y en el poema de los pecadores.
Yo, te conjuro en el nombre de la tarta funesta y la luna de plata. En el nombre de el asqueroso rufián que hace llamarse mi padre, de hijo el aristócrata, enmascarado e iniciado de la logia negra, y del vértigo sangriento que toma forma de paloma para engañar a las almas con su vestido incoloro y que osa llamarse un ser abstracto.

Salve OH, regidor de la ciencia oscura
Amo y señor del clérigo inhumano
Padre dadivoso del anticristo
Domador de bestias y centauros

A ti, que llenas mis ojos con tu sombra para envolverme en la hidras del maligno, que vuelves tenues como ascuas mis mas impuros pensamientos, que te manifiestas físicamente para acostarte a mi lado por las noches, que satisfaces mis mas concupiscentes deseos, que haces poner en trance mi conciencia para hacerme expulsar para siempre a Dios de mis entrañas, y para tocarme entre las piernas, y satisfacer este fuego que siento en mis entrañas y que corre por todas mis venas y me brota por los poros.

A ti, OH, amor y señor de las tinieblas, poderosa tempestad nocturna, mi amor, mi esposo, mi ser, a ti , te conjuro esta noche, en nombre de los días que nuca volverán, de mis mas bajos deseos de esta tercera dimensión, a que vengas, tomes posesión de mi alma, mi cuerpo, mi ser…….

¡Ven señor consumación, yo te deseo!

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Divagaciones

Un día me dieron la facultad de las mil y una maravillas.

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